Me siento mal conmigo misma seguidamente.
No puedo.
Son efímeros periodos de felicidad.
De alegría.
Y es larga la caída.
Es fuerte.
Son largos periodos de inconformidad y rechazo hacia mi.
Hacia todos.
Me odio por ser así.
Por tratarme así.
Pero, aunque se que esta mal, que no debería hacerlo.
Yo quiero hacerlo.
Me he acostumbrado a mi misma al desprecio.
Me he condenado yo sola.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario