Me controlan, saben lo que hacen.
Ellos deciden por mí.
Ellos ya saben que haré, como seré, y cuál es mi propósito en esta vida.
Estoy en mi propia prisión, encerrada en fantasías que se desvanecen como copos de nieve a mi alrededor, sueños rotos.
Espejismos de mi misma siendo alguien que no merezco ser.
Ya no hay esperanza, no hay fe.
Solo soy yo, un cuerpo inerte que va a la deriva esperando la luz, esperando un final en esta maraña de oscuridad y dolor.
Las lagrimas ya no funcionan.
Nada me satisface, me estoy quedando vacía, sola y sin vida.
Veo la vida, con una indiferencia cruel.
Ya nada tiene sentido, ya nada me hace feliz.
¿Lograre hacerlo? ¿Saldré con vida de esto? ¿O moriré en el intento?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario